Para ti mujer amada
Amaneció mi ser en tu compañía
después de haberse acostado con la soledad y la incomprensión.
Mi habitación llamado sentimiento estaba vacía;
hoy, mi alma lleno de ti, se regocija de emoción.
En mis frías noches no hubo estrellas
que me ayudaran a comprender mis penas,
mas tu sonrisa y tu mirada alejó a mis tristezas,
castigándolas a vivir en lejanas tierras.
En tus palabras encontré el narcótico para mis delirios,
mi ser hizo canción de tus palabras y de tus sonrisas.
Cuando tu no estés ¿Cómo calmaré mi delirio?
¿En dónde hallaré para mis labios sonrisas?
En mis noches, mi memoria evoca tu rostro
y mis ojos proyectan al firmamento tu imagen celestial.
Hoy intento olvidar tu maquillaje y los lunares de tu rostro
mas no puedo, porque eres un ser angelical.


